el constructor universal

por juan tohme

 

este relato como manifiesto, donde el hombre contemporáneo converge con una ciudad de fragmentos y tradiciones, limitada pero latente. con esto, se propone volver a mirar, a proyectar, a pensar.

el constructor universal entiende al mundo como una colección de hechos globales en constante movimiento, en busca de valores particulares hacia nuevas conexiones.

el constructor universal absorbe todo del mundo exterior y plantea posturas sobre temas locales que conducirán a una nueva re-descripción social y cultural.

el constructor universal en su quehacer profesional no se desliga de la historia, sino la cuestiona y la transforma como acto disciplinar.

el constructor universal si bien utiliza su mirada multidisciplinar como constructo proyectual, también es capaz de retribuir a la arquitectura con un nuevo conocimiento como técnica.

el constructor universal introduce en su búsqueda constante a la percepción e intuición como un fin común.

el constructor universal incorpora el proceso creativo como instrumento y oportunidad,  capaz de construir un conocimiento que funcione como prólogo y no como epílogo.

el constructor universal convoca a la imaginación como otro nivel de compresión.

el constructor universal se introduce en lo desconocido, es decir, después de preguntarse qué es lo que se está haciendo, se pregunta qué es lo que falta por hacer.

el constructor universal evidencia el proyecto por la relación de partes, no con el fin de crear objetos sino con el fin de tensionarlos como signos e interrogantes.

el constructor universal entiende a la ciudad como un pensamiento más que como un objeto, intensificando que los problemas no son las cosas sino la falta de estructura mental que otorgamos a ellas.

el constructor universal hace que el poder del hacer coincida con el poder narrativo, donde el proyecto es capaz de estructurarse a través del discurso y a la vez este, ser comprendido poéticamente a través del proyecto.

el constructor universal no propone una transformación de la realidad, sino más bien propone una alteración de nuestra relación con ella.

el constructor universal en su quehacer profesional y académico comprende al proyecto no como una representación de la realidad sino como un signo.

el constructor universal se fundamenta en una postura pragmática que obedece a una característica sobre lo que sin exigir mucho esfuerzo puede conseguirse.

el constructor universal propone una arquitectura capaz de tener sentido universal en escenarios específicos, transferible y con mucha simplicidad pero intensa en su significado.

texto de referencia:

el constructor contemporáneo

adamo-faiden

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